03 jun

ACEITE DE PALMA

ACEITE DE PALMA

En los últimos meses se ha creado un gran revuelo en relación con la presencia de aceite de palma en productos alimenticios.

Todos conocemos el poder de los medios de comunicación y la influencia, no siempre beneficiosa, que tienen sobre los receptores de la información. Afortunadamente en este caso estamos de enhorabuena dado que el aceite de palma, del que se conocen desde hace muchos años los problemas que puede causar sobre la salud de los que lo consumen, lleva presente muchísimo tiempo en multitud de productos preparados. Ojalá la presión de los medios consiga cambios al respecto.

El consumo de aceite en nuestra dieta debe ser de entre 3 y 6 cucharadas soperas al día en función de la actividad física y la edad.

El aceite de eleción es el de oliva, una grasa monoinsaturada cuyo consumo adecuado ayuda a disminuir los niveles de LDL (colesterol malo)

Otros aceites vegetales como los de girasol o maíz también son recomendables aunque su composición no es tan beneficiosa como los de oliva.

Los aceites vegetales de palma y coco no son recomendables puesto que tienen gran cantidad de grasas trans, lo cual favorece que aumente el LDL (colesterol malo) y disminuya el HDL (colesterol bueno). El exceso de colesterol y grasas trans taponan las arterias impidiendo la correcta circulación de la sangre. Estas grasas vegetales están principalmente en muchos productos preparados y en muy pocos productos naturales.

En definitiva, intentemos volver a modelos de dieta como la  mediterránea. Usemos productos naturales y cuando tengamos que usar productos preparados leamos las etiquetas. Elijamos productos que además de  no tener grasas vegetales trans,  no tengan tampoco exceso de azúcar ni de sal, algo también habitual en muchos de ellos.

Nuestra mejor "medicina preventiva" es una correcta alimentación.

Publicaciones Relacionadas:

Deja un comentario

Todos los campos son obligatorios

Nombre:
E-mail: (No publicado)
Comentario:
Tipo de código
Volver al Inicio